El viejo castillo se alzó, roca sobre roca, en lo más alto de inaccesible peñasco. Otero imponente desde donde gentes de Sancho III el Mayor de Navarra anhelaban el llano ocupado. Cuando el hielo se rinde a la primavera parece brotar agua de la piedra. Roca y agua en unión señalando el camino hacia la puerta del viejo castillo. Piedra viva junto a sillares trabajados. Pero la misma roca al fin que se doblega al tesón de este rey y sus descendientes. Aún es el año 1093.

sábado, 3 de octubre de 2009

BREVES APUNTES DE CINE Y LITERATURA EN TORNO AL CASTILLO DE LOARRE A LO LARGO DEL SIGLO XX


Son numerosas las publicaciones (guías turísticas, novelas y cuentos) que se han realizado sobre el Castillo de Loarre. Dos novelas (La doncella del castillo de Loarre, de Rafael Pérez y Pérez, en 1942, de corte romántico, y Monstruos de buenas esperanzas, de Nicholas Mosley, editada por Siruela en 2000) o el libro Historias de Loarre (escrito por varios autores aragoneses y editado por March Editor en 2005) son un botón de muestra. En 1919, Luis de la Figuera y Lezcano publicó El monumento Nacional: Castillo de Loarre, un libro de 26 páginas, editado en la imprenta Hermanos Salvador de Zaragoza. En 1957, Virgilio Valenzuela publica una guía turística de 83 páginas, a través del Instituto de Estudios Oscenses, bajo el título de El castillo de Loarre. Pocos años después, en 1963, la Asociación Española de Amigos del Castillo, le dedica varias páginas en el libro Castillos de España. En 1971, el archivero y canónigo Antonio Durán Gudiol, publica una guía del castillo en la Caja de Ahorros de Zaragoza, más de 70 páginas que incluyen planos y veintiocho fotografías del castillo. Años más tarde, en 1984, F.J. Bolea Aguarón publica una guía de 105 páginas bajo el título de El castillo de Loarre. La editorial Everest publica en 2004 su guía del castillo. Y por último, en 2005, José Antonio Martínez Prados edita El Castillo de Loarre. Historia constructiva y valoración artística y March Editor Castillo de Loarre, El reino del cielo, un libro fotográfico de bella factura con un apartado especial para el cine. Y es que el verdadero asedio que ha sufrido el castillo desde los años ochenta ha venido por el cine y la televisión. Es curioso que para más de tres meses de trabajo en la zona, saben a poco los once minutos de metraje y gloria que se le otorga al monumento en El reino de los cielos de Ridley Scottt. Orlando Bloom (El señor de los anillos, Piratas del Caribe…) y Liam Neeson (La lista de Schindler, Gangs of New York…) se batieron a muerte en estas tierras. Pero no era la primera vez que el cine se interesaba por el castillo. Loarre es un plató de primer orden que ha deslumbrado a numerosos directores de “ese espejo pintado, de ese invento del demonio” (Ettore Scola-Antonio Machado). Antonio Betancor rueda Valentina (1982) y 1919, Crónica del Alba (1983), película en dos partes basada en la novela Crónica del Alba del autor de Chalamera, Ramón J. Sender. Una hermosa historia de amor protagonizada por Jorge Sanz, Paloma Gómez, Anthony Quinn (haciendo inolvidable el papel de un mosén) e Eusebio Poncela en la primera parte, y Cristina Marsillach, Emma Suárez o Saturno Cerra, en la segunda. También, en 1983 Alfonso Ungría filmaba en esta fortaleza oscense La conquista de Albania, una película de corte histórico con Javier Elorriaga y Walter Vidarte. En 1989 Carlos Saura dirige La noche oscura, un drama protagonizado por Juan Diego, Fernando Guillen y Julie Delpy, localizado en el Monasterio de Veruela, Toledo, Madrid y Loarre. En 1991 Carlos Pérez Ferré dirigía en un film de aventuras a Jorge Sanz (un Jorge Sanz que ya no era el niño de Conan el Bárbaro ni de Valentina), Emma Suárez y Álvaro de Luna en Tramontana. Cuatro años después se rodaba El niño invisible, dirigida por Rafael Monleón para el público infantil. Charlton Heston, conocido actor y presidente de la asociación americana del rifle, estuvo en el castillo en 1989, rodando una serie de televisión para la BBC Británica sobre ópera en la que ejercía de narrador. Y por último Crusade, el gran proyecto de  Arnold Schwarzenegger y Paul Verhoeven, una superproducción hollywoodiense que nunca llegó a realizarse, en la que se invirtieron diez millones de dólares del año 94.
Oscar Sipán

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